• Capitana de exportación

    Ella protagoniza la fotografía más grande del cuarto. Un marco de madera la rodea. Lleva una camiseta verde con el número ocho en el centro. Sus piernas fuertes y de guerrera protegen como a la vida, un balón de futbol que es acechado por la enemiga. Es líder y lleva en sus hombros el honor de defender el nombre de un país.

UN SUPERCAMPEÓN DE CARNE Y HUESO

viernes, 23 de marzo de 2012


Jonathan Espericueta mantiene la mirada fija en la portería. Tú, atento, buscas ganarle la posición al defensor alemán. Es jueves 7 de julio y el calor abrasador de Torreón adereza una semifinal de campeonato del mundo. El reloj anuncia que al partido le faltan quince minutos para terminar y la selección de Alemania vence a tu equipo 2 – 1.

Espericueta se prepara y dispara desde la esquina. El balón viaja haciendo una curva que culmina dentro de la red protegida por el guardameta alemán. Es gol olímpico, pero no lo ves ni lo celebras, porque cuando intentas rematar de cabeza te estrellas con Samed Yasil. Caes fulminado, rápidamente te llevas las manos a la cabeza y las ves llenas de sangre. Quieres llorar, sientes miedo, te ves en camilla con muchas personas alrededor atendiéndote. Tu cabeza quiere explotar.

Carta a un candidato que prometió mejores telenovelas

jueves, 15 de marzo de 2012
Distinguido candidato:

Le escribo no por presunción, sí con todo el derecho que me confiere ser ciudadano de esta república libre y soberana, por los impuestos que he pagado para sostener su campaña y por el respeto que usted, como posible representante del pueblo, me debe.
Recuerdo con melancolía mis primeras aventuras políticas. Siendo yo un mozuelo conocí lo que era subirse a una camioneta, aferrarme a sus tubos y viajar en caravana hasta la cabecera municipal para esperar el platillo de barbacoa de res, desparramado sobre un plato desechable, y un refresco que, para el calor que hacía en mi pueblo, estaba más caliente que el infierno.